jueves, 10 de junio de 2021

Cuarteto musical

 Los huesecillos del oído


En el interior del oído medio se encuentra tres huesos muy cortos (los más pequeños del cuerpo humano) y que reciben cada los nombres de martillo, yunque y estribo. No ocupan más de 18 milímetros. Su función es la de transmitir las vibraciones del tímpano hasta la membrana oval, pasando primero del martillo al yunque y este al estribo. El martillo, que recibe el nombre por su forma, está conectado con la faringe y es el que transmite las vibraciones al yunque. Está en contacto directo con el tímpano y es el primero en recibir las ondas sonoras. El yunque, que tiene una forma similar al yunque típico de un herrero se conecta con los otros dos huesecillos. El estribo, que también recibe el nombre por su forma en este caso al ser similar a un estribo de un jinete, está unido a la ventana oval del oído externo y es el hueso más pequeño del cuerpo humano. Están unidos entre sí, mediante unos músculos que se pueden contraer amortiguando la vibración de los huesecillos para proteger el oído interno de los ruidos intensos excesivos. Las vibraciones del tímpano percibidas por el mango del martillo se magnifican y se transmiten de un huesecillo a otro hasta poner en movimiento la base del estribo, lo que hace que el líquido del oído interno vibre estimulando las células neurorreceptoras del oído interno que consiguen que el cerebro perciba el sonido.