lunes, 25 de noviembre de 2019

Pintura con pantalones

Rosa Bonheur
(1822-1899)
Las mujeres han tenido un papel muy poco significante en la historia del arte, pero por suerte hay algún ejemplo. Hace unos años hablábamos de Sofonisba Anguissola y hoy de Rosa Bonheur. Bonheur fue una pintora, escultora e ilustradora francesa. Nacida en Burdeos en 1822, hija de Raymond Bonheur el cual le enseño desde pequeña el arte de la pintura junto al resto de sus hermanos. Enseguida destacó en la pintura de temas rurales y de animales. Así con 21 años expuso sus cuadros por primera vez en el Salón de París, en 1845 ganaría la medalla de tercera clase y en 1848 la medalla de oro. Diez años más tarde de su primera exposición consiguió la fama internacional gracias al cuadro Feria de caballos y le permitió viajar por el mundo conociendo así a la Reina Victoria y a la Emperatriz Eugenia de Montijo, con quien trabó una gran amistad. Fue la primera mujer en recibir la condecoración de la Legión de de honor de la propia Emperatriz, en 1865 siendo ascendida a Oficial de esta Orden de manos del Presidente de la República francesa en abril de 1894, muriendo cinco años después. En España se convirtió en la primera mujer en recibir la cruz de Isabel La Católica. Tuvo dos parejas amorosas una con Nathalie Micas, a la que conoció en 1837, con la que convivió hasta su muerte y también con la estadounidense Anna Elizabeth Klumpke, quien fue su pareja desde la muerte de Nathalie y la nombró su heredera universal. La amistad con la Emperatriz Eugenia de Montijo le permitió vestir pantalones y el pelo corto, sin ser detenida. Esta autorización, debía ser renovada cada seis meses. Esta autorización se justificó en que esta vestimenta le permitía ir a las ferias de animales para tomar apuntes del natural. Hasta que le dieron la autorización vestía con pantalones dentro de su casa, de hecho en una carta a su pareja le cuenta como tuvo que vestirse lo con rapidez con ropa de mujer antes de que llegase la Emperatriz en una visita sorpresa. Llegó a convivir entre otros animales, con dos leones Atlas, un macho y una hembra de nombre Fathma regalados por su marchante Ernest Gambart. Los leones eran el animal predilecto de Rosa Bonheur a los que retrató en varias ocasiones tanto antes, acercándose a los zoos, como después. Fue admirada por otros grandes pintores de su generación como Delacroix, quien llegó a escribir en su diario que el premio que le habían dado a Rosa en 1849 con la presentación del cuadro El arado (actualmente en el Museo d'Orsay) y que si hubiese sido un hombre le hubieran dado el gran premio. Tuvo tanta fama que otros pintores intentaron aprovecharse de su renombre como fue el pintor español, Ramón Martí Alsina quien vio el éxito que tenía Rosa Bonheur y se dedicó a copiar sus obras.